jueves, 14 de mayo de 2015

Aristóteles

A principios del siglo -IV, tras la derrota de Atenas en las guerras del Peloponeso, Esparta afianza su dominio militar sobre Grecia, que permanecerá estable durante un par de décadas. Sin embargo, las luchas entre las ciudades griegas, especialmente Tebas, Esparta y Atenas, se reactivarán a partir del año - 379, cuando los tebanos se sacuden el gobierno impuesto por los espartanos y se adueñan de la ciudad, comenzando las hostilidades con Esparta que llevarán el - 375 a la derrota de Esparta. Las luchas se reproducirán a lo largo de la primera mitad del siglo: en el interior, entre Tebas, Esparta y Atenas, principalmente; en el exterior, contra Cartago, por el sur; contra la emergente Macedonia, por el norte; y contra Persia, por el este, involucrados en la rebelión de los sátrapas contra Artajerjes II.




Los atenienses crearon la II Liga Délica contra Esparta el año - 377, aliándose con las islas y ciudades del Egeo, derrotando a los espartanos en Naxos, el año - 376, impidiendo que aquellos concentraran su poder militar en la lucha contra Tebas. Los dos frentes de lucha abiertos por los espartanos, contra Tebas y Atenas, hará imposible la concentración de fuerzas necesaria para derrotarlas, pese a los apoyos de Dionisio de Siracusa a Esparta (quien a su vez luchaba contra los cartagineses, por el sur).

La metafísica aristotélica se elabora en buena medida como reacción a la teoría de las Ideas de Platón. No parece que Aristóteles haya manifestado ninguna oposición crítica a la teoría de las Ideas durante su permanencia en la Academia. Todo indica, por el contrario, que las primeras críticas a la teoría de las Ideas se elaboran luego de su abandono de la Academia, cuando Aristóteles comienza a perfilar su propia filosofía. Hay que recordar, sin embargo, que ya Platón había criticado la teoría de las Ideas en el Parménides, y que probablemente la teoría de las Ideas había sido objeto de numerosas controversias en la Academia. No tiene sentido, pues, buscar en la crítica aristotélica a la teoría de las Ideas ningún tipo de razón personal que pudiera haber enfrentado a Aristóteles con Platón, sino, como el mismo Aristóteles nos dice en la "Metafísica", la simple búsqueda de la verdad.
Aristóteles apaciguando a su amigo Platón

Para poder explicar el cambio Aristóteles necesitará recurrir no sólo a la teoría de la sustancia, que le permite distinguir la forma de la materia, sino además a otra estructura metafísica, la que permite distinguir dos nuevas formas de ser: el ser en acto y el ser en potencia. A su estudio dedicará el libro IX de la "Metafísica", (del que podéis consultar los primeros 6 capítulos en la sección "textos").
El ser no sólo se toma en el sentido de sustancia, de cualidad, de cuantidad, sino que hay también el ser en potencia y el ser en acto, el ser relativamente a la acción.(Aristóteles, Metafísica, libro IX, 1).

Por ser en acto se refiere Aristóteles a la sustancia tal como en un momento determinado se nos presenta y la conocemos; por ser en potencia entiende el conjunto de capacidades o posibilidades de la sustancia para llegar a ser algo distinto de lo que actualmente es. Un niño tiene la capacidad de ser hombre: es, por lo tanto, un niño en acto, pero un hombre en potencia. Es decir, no es un hombre, pero puede llegar a serlo.

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